jueves, 5 de mayo de 2016

Ya Dios me mostró Su gloria

A veces tenemos eventos con nombres rimbombantes, nombres que son ambiciosos porque lo que se quiere alcanzar es ambicioso, o nombres que queden en la memoria de la gente, para que puedan entender de que es lo que se trata lo que se hace. Nombres que desafíen a las personas a seguir por un camino, en este caso, ver la gloria de Dios de un modo permanente, y no solo por un momento.

No hay que saborear el evento, no hay que vivir de esa experiencia, la idea es ir mas allá. Convengamos que lo más común es saborear la experiencia y vivir del impulso que nos dio el evento. Estamos de acuerdo, que, lamentablemente, el evento puntual nos deja hiperventilados, y con esa hiperventilación es que nos mantenemos conectados, en este caso, con Dios. Por ejemplo, cuando viene un artista que nunca había venido al país, y puedes ver el concierto, esa experiencia dura meses, hablas de ella, la recuerdas, la revives (si grabaste algo del show) y te mantienes en ello, hasta que ya no es posible vivir del recuerdo de dicha experiencia. Algo así pasa con los eventos cristianos. Explotamos la experiencia hasta cuanto más podemos, y luego de eso, vuelve todo a la normalidad, la rutina.

La vigilia "Muéstranos Tu Gloria", es una invitación a poder experimentar el poder de Dios de un modo diario. Es difícil saltar del evento a la rutina nueva. Es difícil romper hábitos de años de conducta. Es difícil no tener la costumbre de orar, a crear el hábito diario de orar, o de leer la Biblia, o de ayunar, o de hacer lo necesario para poder experimentar el poder de Dios. Es más fácil vivir del evento, de las sensaciones que nos deja, de los recuerdos, que de pasar a la acción y replicar el evento diariamente en la vida.

Llevar una vida que permita ver la gloria de Dios diariamente no es imposible, pero si requiere disciplina, si requiere tomar decisiones, si requiere formar hábitos nuevos y quitar hábitos viciados. Es fácil empezar, ya que los eventos le suben la autoestima y el entusiasmo a las personas, y piensas "ahora sí que lo voy a lograr, tengo toda la fe", para darse cuenta que a los días volvieron a sus rutinas de siempre, porque no fueron capaces de tomar las decisiones difíciles.

Si esta vigilia no nos lleva a tomar esas decisiones que nos acerquen a Dios, si esta vigilia no nos hace conscientes de la necesidad de cambiar hábitos y crear otros nuevos, si la vigilia simplemente es una experiencia más, habrá sido un completo fracaso.

Como Dios le dijo a Josué: "Esfuérzate y se valiente". Después de que termine la vigilia, hay que esforzarse y ser valiente, para que no sea un evento más en la vida.

viernes, 22 de abril de 2016

Muéstranos tu gloria para permanecer en Ti.

En el post anterior, hablamos de la importancia de ser un cuerpo, de tener una unidad tal que las personas, al ver dicha unidad, puedan acercarse y conocer a Cristo, mediante la autoridad que Cristo le da a la Iglesia cuando es una y cuando es transformada por la gloria de Dios para ser luz en la oscuridad.

La Iglesia, el cuerpo de Cristo, está compuesto por cada uno de los que creyó en Jesucristo como Señor y Salvador, y día a día tratan de crecer y fortalecerse en el poder de Dios, mediante Su Palabra y la comunión con Dios y con sus hermanos.

Cada uno de los integrantes de dicho cuerpo, tiene un rol importante dentro del funcionamiento del cuerpo. como bien lo explicó Pablo en 1 de Corintios 12, algunas partes del cuerpo parecieran ser más importantes que otras, pero Dios da honra a aquellas partes del cuerpo a las que les falta honra.

Como cuerpo, si permanecemos en Él, como dice el señor en Juan 15, llevaremos fruto, pero sino, no serviremos de mucho, pues estaremos en cualquier otra cosa, y no precisamente pensando llevar el fruto.

Lamentablemente, cuando un miembro del cuerpo de Cristo peca, la unidad comienza a romperse. Ya no todos están alineados con el propósito de Dios, con el propósito de la iglesia local. Cuando un miembro del cuerpo peca, el cuerpo se duele, se resiente, ya que un miembro del cuerpo no está funcionando adecuadamente. Y cuando la unidad se rompe, la gente no es capaz de ver al Dios Todopoderoso lleno de amor, porque verá una iglesia dividida, una iglesia coja, una iglesia magullada, porque no caminará en unidad, sino que querrá ir en múltiples direcciones, pues sus miembros ya no quieren ir en una sola dirección, sino en varias, pues el pecado logra hacer eso: Que cada cual siga el camino que quiere seguir, y no la voluntad de Dios.

Hay muchos pecados, muchas formas de pecar. Pero todas terminan en una cosa: nos alejamos de Dios, nos alejamos de la iglesia, dejamos de ser parte activa del cuerpo. Si mi pulgar derecho decidiera dejar de funcionar, mi cuerpo completo tendría problemas, no solo mi mano derecha.

El rostro de una iglesia dividida pasa a ser el rostro de una persona demacrada, de una persona que ha puesto su vida al límite, de una persona que no se ha cuidado. El pecado saca la peor cara de la iglesia ante todos. Es cosa de ver como reacciona la comunidad cuando se hace público el pecado en la iglesia.

Hablamos de ser una iglesia más cercana a la sociedad, para que esta, a través de nuestra unidad, pueda ver el amor de Dios, pero si en medio del cuerpo está el pecado, la unidad nunca existirá, ya que el cuerpo querrá ir en pos de los intereses de los miembros, y no de la cabeza.

Dios, muéstranos tu gloria para poder alejarnos del pecado y hacer tu voluntad.

lunes, 11 de abril de 2016

Muéstranos tu gloria para alumbrar en la sociedad

 En Chile, se ha aprobado en la Cámara de Diputados el aborto en tres causales:

Peligro para la vida de la mujer
Inviabilidad fetal de carácter letal
Embarazo por violación
 
Como cristianos, encontramos en la Biblia que Dios es quién da la vida, que Él nos formó en el vientre de nuestra madre, que en Dios tenemos un propósito, independiente de la forma en como venimos al mundo, o bajo que circunstancias llegamos a Él. Creemos que Dios puede obrar un milagro cuando el bebe viene con problemas, que la madre puede dar en adopción al niño si es un embarazo no deseado.

En el debate que se dio en medio de la sociedad, y del que muchos fuimos testigos, argumentos a favor y en contra del aborto fueron dados a conocer por sus emisores.

Como cristianos, los argumentos que pudimos haber dado fueron los que mencioné un párrafo atrás, que Dios, a pesar de como se hayan dado las cosas, puede hacer de una vida que viene con problemas o no es querida en alguien con propósitos, que Dios puede obrar milagro. Es más, era una linda oportunidad para mostrar el amor de Dios a quienes no lo están pasando bien, y que por circunstancias de la vida, fueron abusadas por un cobarde, o no tienen los medios para mantener a esa vida, de poder apoyar a esas personas de múltiples maneras. Tristemente (y nuevamente) elegimos la condenación, elegimos que ellos tienen que hacer lo que la Palabra de Dios dice, y no lo que la ley propone.

Entonces, cuando la gente da una mirada a la Iglesia, ¿qué es lo que encuentra?
¿Encuentra un referente moral al cuál escuchar? ¿Encuentra un lugar de apoyo para las víctimas de violación, un lugar de apoyo para las personas que no desean un embarazo?
Tristemente, encuentran una Iglesia tremendamente dividida consigo misma, peleada internamente, peleando por cosas que no ayudan en nada a la misión de la Iglesia.

Para alguien que revisó las redes sociales, se dará cuenta amargamente que el único argumento que daban los cristianos era la imágenes de fetos descuartizados, camas ensangrentadas, cosas tremendamente grotescas que se pueden encontrar en una película de Tarantino. Hay argumentos mucho más sólidos que esos, pero al parecer, solo se escogió por el morbo, ya que era la única herramienta que quedaba, ya que las demás la sociedad se encargó de ir descartándolas una por una, debido a la imagen que proyectamos.

Los jóvenes somos la Iglesia, somos parte de ella, y no podemos esperar a que los adultos, o los líderes, o quien quiera que sea la arregle, o actúe como corresponde. Somos parte de la Iglesia y debemos actuar en consecuencia, sin importar si los demás actúan o no. Basta ya de pasarnos la responsabilidad. Hay que actuar. Si pretendemos que la Iglesia sea un referente moral, tiene que ser uno internamente. Tiene que ser así. Tiene que actuar en consecuencia. Dios nos ayude.

Si queremos transformar, Dios nos tiene que mostrar Su gloria. De esa forma, podremos ser un referente moral para la sociedad, un punto de referencia donde la gente pueda ubicarse, donde haya unidad interna, donde no hayan peleas, donde realmente seamos uno, como Jesús pidió a Su Padre en Juan Capítulo 17.

Dios... MUESTRANOS TU GLORIA

lunes, 21 de diciembre de 2015

Gratitud

Suele suceder, que cuando revisamos el refrigerador, este tiene varias cosas. Cuando vamos a la despensa, hay varias cosas de las cuales podemos escoger. Cuando llega fin de mes, sabemos que nos van a pagar. Si de pronto, en la noche nos despertamos, veremos a nuestra familia dormir. O incluso, si queremos hacer algo, como ir al cine o ir a un concierto, lo podemos hacer.
Disfrutamos esas cosas, disfrutamos a nuestros amigos, a nuestras familias. Podemos comer bien, disfrutar las fiestas que se vienen junto a quienes queremos, pero aún así, muchos de nosotros no agradecemos por esos detalles, por esas cosas.

Se ha perdido en algo el agradecer... ¿Por qué tengo que agradecer por cosas que siempre he tenido? ¿Por qué agradecer que puedo hacer cosas junto a mis amigos?

Tal parece, que el hecho de dar gracias se volvió algo relacionado con el respeto, y no a algo que podemos cultivar como estilo de vida. Simplemente, convertimos el dar gracias a una respuesta automatizada por algo que alguien hace por nosotros.

Damos gracias cuando se nos da, se nos hace, se nos brinda algo que esta fuera de lo común, cuando nos dan algo fuera de lo que hemos recibido, como cuando recibimos regalos de navidad o cumpleaños.

En Tesalonicenses, se instruye a los cristianos a dar gracias a Dios en todo. Dar gracias es ser humilde, es saber que las cosas que tengo, que lo que soy no es porque simplemente yo lo hice, sino que alguien más contribuyó. Ver la despensa llena y agradecer, es entender de que alguien ha contribuido en ello, es entender que Dios ha suplido, que Dios ha sostenido, que Dios ha sido fiel. Dar gracias a Dios por la familia, es saber que Él ha estado ahí, manteniéndola unida, a pesar de las peleas, conflictos, la ha mantenido sana. Dar gracias a Dios por el trabajo, es saber que es Él quien provee y cuida de los suyos. Dar gracias a Dios es reconocer que no es por mi esfuerzo que estoy donde estoy, sino que es su mano la que me ha sostenido a lo largo de toda la vida.

Dar gracias a Dios, es, en efecto, reconocer que Él es quien nos sustenta, y que estamos agradecidos por su misericordia. Agradecer a Dios es la más básica muestra de adoración a Dios.

Gracias Dios por este accidentado 2015. Nos has sostenido.

martes, 22 de septiembre de 2015

El más débil

Siempre en algún lugar, hay alguien que no encaja muy bien, alguien que no calza, alguien que no tiene el mismo comportamiento que el resto. Pasa en el trabajo, pasa en la universidad, colegio, pasa en las familias, pasa en todos lados.
Siempre hay uno que es más callado, alguien que tristemente tiene algún defecto físico o todas las cosas le resultan mas difíciles que a los demás. Siempre hay alguien a quien le cuesta relacionarse con los demás, le cuesta expresar sus ideas y sentimientos. Siempre hay alguien que camina un poco mas lento que el resto. Este es indicado como el débil, como el tonto, como el raro, como el ridículo, de quien hay que burlarse, de quien hay que sacar provecho, al que hay que ridiculizar, al que hay que dejar de lado.

Estas personas almuerzan solas, no tienen mucha vida social, por nuestra culpa, por la forma en que los tratamos. Todos tienen algo importante que dar, algo que entregar, algo único y valioso, que por tanta burla, tanta vergüenza, no lo ofrecen a los demás.

Pienso, con mucho dolor y vergüenza, lo que dijo Jesús. Lo que a uno de estos pequeños hiciste, a mi me lo hiciste.

Que decir del vagabundo, de la mujer que no tiene como sustentar a su familia, de la gente que quiere comer. Tal vez diremos, pero tal vez esta mintiendo, y quiere dinero para otras cosas... Esa no es excusa. Cuantas veces hemos mirado hacia otro lado cuando vemos a estas personas. Cuantas veces pudiendo ayudar, por tener estas ideas prejuiciosas no hemos ayudado.

Mucha gente últimamente ha hablado en relación a los refugiados, diciendo que los ayudarían en todo. Es fácil ser generoso a la distancia. Lo desafiante es ser generoso con el que está próximo a mi.

Lo que a uno de estos pequeños hiciste, a mi me lo hiciste.
Lo que a uno de estos pequeños NO hiciste, a mi NO me lo hiciste.

sábado, 22 de agosto de 2015

Cristianismo Cojo

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma  y con todas tus fuerzas. Solo eso nos basta para ser buenos cristianos. Haciendo eso, tenemos acceso a Dios. Haciendo eso, centrándonos exclusivamente en eso, tenemos acceso a la vida eterna.

Hacer eso cuesta, ya que a veces nos alejamos de Dios. Y, aunque lo hiciéramos, sería incompleto, ya que Dios nos enseña que esto va más allá, ya que tenemos que también amar a nuestro prójimo, a nuestro semejante, a nuestro igual.

Hay una canción de Marcos Vidal que expresa tan bien lo que Jesús quiso decir, que me gusta mucho, entrega un mensaje orientado a los creyentes que asisten a la iglesia, hacen cultos de celebración al Señor, llegan a la hora, ensayan todos los detalles para que todo salga bien, van a todas las actividades, piensan que de esa forma están viviendo un cristianismo ideal, pero se olvidan del prójimo, del que sufre, del que perdió un ser querido, del que tiene hambre, y se olvidan de ellos porque tienen que cumplir con Dios. Tal como en la historia del samaritano.



Juan, en su primera epístola también habla de esto, quien dice amar mucho a Dios, haciendo todo lo posible por estar ahí, organizando todo muy bonito, y no es capaz de amar a su hermano, algo está pasando con el.

Hacemos alarde de nuestro cristianismo, pero nuestros hechos dicen otra cosa.

lunes, 17 de agosto de 2015

Tu fe te ha salvado!!

En el libro de Lucas, se relata la historia de los 10 leprosos y la historia del ciego de Jericó, podemos ver a hombres con sendas necesidades, y a Jesús, momentos antes, enseñando acerca de la fe. La fe de estos hombres estaba ligada a una necesidad, necesidad de ser sanados. Estos hombres sabían que Jesús podía sanarles, y por ello vinieron a Él, sobreponiéndose a cualquier obstáculo con tal de llegar a Él y poder pedirle un milagro. La fe de estos tipos se fundamentaba en lo que habían visto y oído acerca de Jesús, de como hacía milagros y señales en medio del pueblo.

Estos hombres vieron en Cristo la oportunidad de dar un cambio en sus vidas.

La fe viene por el oír. Viene por escuchar y aprender de la Palabra de Dios. Estos hombres estaban frente a Cristo, vieron y oyeron, por lo tanto su fe fue movida, y ellos mismos fueron movidos por esa fe a encontrarse con Cristo. La fe de estos hombres les impulso a ir y exponerse a cualquier cosa, pues la recompensa era muy alta, estar frente a Cristo, el hacedor de milagros.

Como fue el proceso en estos hombres? Oyeron de Cristo, tenían una necesidad de ser sanos, y su fe fue movida a la acción de encontrarse con Cristo...

Que es lo que mueve tu fe? Lo que dicen los demás acerca de un Cristo? Lo que dice un testigo de primera línea? Lo que dice la Palabra? Una necesidad? Lo que es cierto, es que tu fe tiene que llevarte a una acción, como estos hombres, que decidieron ir al encuentro con Cristo sin importar las consecuencias. Que tal tu?

Cristo está esperando por ti, pues anhela decirte... Tu fe te ha salvado