domingo, 26 de julio de 2015

Sé responsable

De esas historias que no son agradables. Un chico de barrio, con un talento para jugar al fútbol increíble. Todos estaban de acuerdo que iba a ser un crack. Incluso, se fue a probar al equipo que más le gustaba, y quedó!!! Pasó el tiempo, su talento fue creciendo, fue recibiendo entrenamiento, y pintaba para crack. Pero, en el camino fue conociendo gente, con la cual comenzó a adquirir ciertos hábitos, que hacían que llegara tarde a los entrenamientos, no diera todo de si. Comenzó a desmotivarse, comenzó a interesarse en otras cosas, y finalmente, el carrete y las drogas pudieron mas que el talento que tenía. Un talentoso más que se perdió.


Primer lugar en su curso. Increíbles notas, increíble dedicación. Sus profesores estaban orgullosos. Para que decir de sus padres. Lisa Simpson le decían sus compañeros, tratando de hacerla sentir mal, pero ella seguía adelante. La PSU que dió fue excelente, le alcanzaba de sobra para lo que ella quería y en la universidad que ella quería. El primer año en la u, altos y bajos, pero bien. En el segundo año, bien. Vida social, bien, todo bien. Pero bastó una noche, una desgraciada noche, una fiesta, en donde por unas copas de más, esta futura profesional quedó embarazada. Desgraciadas situaciones, desgraciadas decisiones, lamentablemente sacadas de la vida real.

Personas dotadas de talentos, que por una decisión, no lograron explotar su potencial. No supieron estar despiertos en el momento de tomar la decisión que pudo haber cambiado sus vidas. Un desgraciado momento truncó sueños.

Personas llenas de buenas intenciones, personas que llevan yendo por años a la iglesia, personas que conocen muy bien la Biblia, no son capaces de tomar buenas decisiones en el momento crítico, no son capaces de mantener la compostura cuando las cosas se ponen bravas, cuando la tentación golpea su puerta. Tremendas condiciones, familia cristiana, buen ejemplo, sonrisa pepsodent, todo bien, pero tomó decisiones terribles en el momento menos oportuno.

Tal vez eso pensó Jesús, cuando dijo a sus discípulos "No se duerman. Oren para que resistan la prueba que se acerca (Mateo 26:41 LTA)". Se puede tener muchas condiciones, se puede estar haciendo un plan de lectura, se puede estar asistiendo a cuanto evento aparezca, pero si al momento del problema estamos pensando en otra cosa, todo eso no nos va a servir de nada.

Las iglesias están llenas de personas que aparentan espiritualidad, pero que en la práctica, tienen poco y nada de ello. Lo que marca la diferencia, entre muchas cosas, es la responsabilidad que tienen con su propia vida espiritual, y con su vida. Personas responsables (que velan, no se duermen) que buscan a Dios (orar) son las que producen cambios. Una persona que ora pero que es irresponsable con su vida, es una bomba de tiempo.

Bless...

martes, 21 de julio de 2015

Para mí, para mí, para mí

El egoísmo es la razón de muchos males que aquejan a la gente. El pobre no puede salir adelante, porque hay alguien que, cegado por la avaricia, quiere tener más, sin importarle el resto. Solo importa el.
Si la gente pensará menos en si mismos, y pudiese dedicar un instante a considerar las necesidades de quienes los rodean, muchas cosas cambiarían.

Así también, dentro de la iglesia, se da un fenómeno similar, tal vez por ignorancia - seguramente - o quizá por un deseo de sobresalir o de tomar algo que no le corresponde tener.

Cuando uno se pone a leer el evangelio de Lucas, es imposible no conmoverse con la humildad con que Jesús comienza su ministerio. "El Espíritu del Señor está sobre mí... Me ha enviado...". En ningún momento con un afán de superheroe, sino simplemente como un enviado del Señor a cumplir la obra que le fue encomendada. Ni siquiera para un disfrute personal, sino como un medio para bendecir a otros, y que esos otros puedan ser parte del reino de los cielos. Cosa totalmente distinta a lo que muchas veces, y desafortunadamente, muchas veces, toca ver. Personas que por medio del Espíritu de Dios hacen grandes cosas, toman para sí el reconocimiento, toman para sí todo lo que debería ser para Dios. Dios debe ser el centro de atención, no las personas. Y cuando las personas desean ser el centro de atención, son personas sumamente egoístas, sumamente ególatras, olvidan que es Dios quien es el centro de atención, olvidan que es a Dios a quien la gente necesita conocer. Si los cristianos se tomasen el tiempo de considerar las necesidades de la gente, verían que es a Dios a quien tienen que conocer, no la iglesia, no el método, no a la organización, no a las personas, no a los líderes. Estamos es una crisis de credibilidad producto de actitudes egoístas de personas, que en vez de apuntar a Dios, apuntan a si mismos.

Jesús declaró muchas veces, que el venia a servir, no a ser servido. El vino a mostrar al Padre.

A quien tenemos que mostrar es a Jesús, no a las organizaciones que se supone que muestran a Jesús, pero se muestran a si mismos. El Espíritu Santo nos ayuda en eso. El Espíritu Santo es para que Cristo sea glorificado y las personas se puedan acercar a Él, y no para que nosotros lo usemos de forma egoísta, para nosotros, para nuestro único provecho. Compartamos esta bendición. No seamos egoístas.