domingo, 14 de junio de 2015

Huyendo...

Vergüenza. Temor. Rechazo. Lo cierto, es que a veces nos arrancamos de Dios y de la iglesia, porque sabemos que no estamos bien, y no queremos saber de que estamos mal. Posponemos todo, para encontrar el momento en que nos sentiremos mejor, y en ese momento retomaremos la relación con Dios. Pero, como estamos huyendo de Dios, ese momento no llega nunca.

Huimos de Dios, temiendo un rechazo, pero Jesús, en el evangelio de Juan, dice que quien acude a Él, no lo rechazará. En Dios no encontraremos rechazo, pero si encontraremos corrección. Tal vez a eso le huimos. A la corrección.

Huir de Dios, si bien tal vez no tenga sentido, es un impulso muy común en los seres humanos, de ese impulso de huir cuando las cosas no van bien, de abandonar cuando no me va bien en una carrera, de renunciar al trabajo cuando las cosas se ponen complicadas, de creerse un completo fracaso por solo una desilusión amorosa. Ese impulso es natural, y abandonar a Dios, huir de Dios cuando hemos fallado, cuando hemos fallado a nuestros compromisos, es algo muy natural. Bueno no es, pero es natural.

Pedro es una persona que tuvo el impulso de huir cuando negó a Jesús. Fallarle a Cristo es algo muy doloroso, a veces tan doloroso que preferimos no seguir, porque no podemos soportar haber fallado. Preferimos mirarle de lejos, porque es mas cómodo. Esperar que el tiempo cure las heridas, a parte de cursi, es fácil. Huir de Dios es a veces la primera reacción. Tal vez nuestra primera reacción debería ser el arrepentimiento y enmendar las cosas, pero cuando la culpa nos nubla todo es difícil pensar en algo que no sea arrancar y no volver.

Posiblemente pensamos que hemos decepcionado a mucha gente, a nosotros mismos, a Dios, pero lo cierto es que Dios nos ama con un amor difícil de zafar, difícil de entender, pero que si permitimos ser abrazados por ese amor, toda la vergüenza, la culpa, el temor, el impulso de seguir arrancando se esfuma en un minuto. A lo mejor lo que gatillo el huir de Dios fue dejarlo de lado, reemplazarlo por los estudios, los trabajos, la familia, o tal vez haciendo cosas que no te llevan a ningún lado. Para esos casos, el amor y misericordia de Dios vienen a nuestro auxilio, y si nos dejamos envolver por el amor de Dios, sentiremos que Él nos da otra oportunidad.

Un abrazo de Dios, un abrazo lleno de amor es una oportunidad. Dios muestra su misericordia ofreciéndonos la oportunidad de intentarlo otra vez. Sus misericordias son nuevas cada día.

sábado, 6 de junio de 2015

Que te define?

Una receta de cocina, no define a un cocinero. Una gambeta no define a un futbolista. Un libro de ciencias no define a un científico. Una biblia no define a un cristiano.

Como distingo a un cocinero? Por los platos que prepara, son de buena calidad.
Como distingo a un futbolista? Por su carrera, por sus títulos.
Como distingo a un científico? Por sus descubrimientos e inventos.
Como distingo a un cristiano? Por sus frutos.

Es fácil compartir un versículo en Facebook, compartir una imagen "cristiana" en Instagram, enviar por WhatsApp un versículo a todos tus contactos.

Una persona que tiene una receta para preparar algo, no es necesariamente un cocinero. Una persona que juega una pichanga de barrio no es un futbolista. Una persona que va a un laboratorio con un libro no es necesariamente un científico. Probablemente sean aficionados.

Entonces, como cristiano, somos aficionados? Nuestro cristianismo es un hobby? O, nuestro cristianismo nos define?

Un cristianismo vivido como hobby, es un cristianismo que nunca va tan profundo. Eso es para los que saben. Una persona que practica el fútbol como hobby nunca se preparará para llegar a ser profesional. Una persona que vive el cristianismo como un hobby tampoco tomará el proceso de crecimiento en serio.

Una persona que quiere ser cocinero profesional, futbolista profesional o un real científico, se prepara, estudia, invierte tiempo y es capaz de renunciar a las demás cosas con tal de alcanzar su meta.

Como cristianos, estamos dispuestos a seguir ese mismo camino por alcanzar el fin que nos ha dado Dios?

En Efesios, capítulo 4, Pablo nos da una buena descripción de a que nos ha llamado Dios. De ese versículo, destaco personalmente el 13, en donde nos dice que debemos llegar a la estatura del varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, y esto mediante la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios. Esto no es para aficionados. Esto no es para alguien cuyo cristianismo es un hobby.

Relación con Dios, relación con el prójimo. Oración, estudio de la Biblia, compartir con los demás. Esto no es un hobby. Eso te define. La dedicación. La preparación.

Einstein, Messi, Apostol Pablo. Hobby o dedicación?

Saludos.